5G tiene un gran potencial para las empresas. La promesa de velocidades de hasta 20 Gbps y una latencia casi nula podría ayudar a las empresas a ser más rápidas y estar más conectadas que nunca. A pesar de estos beneficios, las redes 5G también presentan algunos riesgos nuevos.
Los temores del público sobre la radiación o las enfermedades que viajan a lo largo de las ondas 5G son en gran medida infundados, pero estas redes plantean algunas amenazas. A medida que poco a poco se conviertan en el estándar de conectividad, crearán nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes. Las estrategias de ciberseguridad tendrán que adaptarse para mantener seguras a las empresas.
He aquí un vistazo más de cerca a cómo 5G está cambiando el panorama de la ciberseguridad.
Amenazas crecientes de IoT
El Internet de las cosas (IoT) ya es un importante problema de seguridad, y el 5G lo llevará aún más lejos. El gran ancho de banda y la baja latencia de 5G brindan un mejor soporte para el rápido crecimiento de IoT, lo que, a su vez, expande las posibles superficies de ataque. A medida que las empresas implementen más dispositivos IoT, sin querer proporcionarán más puntos de entrada potenciales para los piratas informáticos.
Es posible que un dispositivo de IoT como un termostato inteligente no tenga mucho potencial de causar daños por sí solo, pero puede actuar como puerta de entrada. Los piratas informáticos pueden utilizar estos puntos finales, a menudo no seguros, para ingresar a una red y luego pasar a otros dispositivos con datos más confidenciales. Dado que 5G probablemente coincidirá con una adopción más amplia de IoT, esta amenaza será mucho más frecuente
Infraestructura crítica más conectada
De manera similar, con el auge del 5G vendrán más infraestructuras urbanas inteligentes. Las ciudades podrán implementar la conectividad IoT en redes eléctricas, sistemas de tráfico y más. Si bien este movimiento tiene muchos beneficios, también hace que la infraestructura crítica sea susceptible al ciberdelito.
Por ejemplo, los piratas informáticos podrían infiltrarse en una red eléctrica a la que se puede acceder de forma inalámbrica para cortar el suministro eléctrico de una zona. La conectividad a Internet es un concepto nuevo para la mayoría de las infraestructuras críticas, por lo que antes el cibercrimen no era una amenaza para ellas. Eso cambiará con 5G, abriendo la puerta a ciberataques destructivos. El cibercrimen se convertirá en una amenaza mucho más peligrosa.
Falta de puntos de estrangulamiento de hardware
Las redes 5G también funcionan de manera diferente a sus predecesoras, lo que genera nuevas preocupaciones de seguridad. Una de estas diferencias es que 5G utiliza celdas pequeñas distribuidas y enrutamiento definido por software en lugar de conmutación centralizada basada en hardware. Esto mejora las velocidades y la latencia, pero también elimina los puntos críticos que pueden ayudar a detener las amenazas a la ciberseguridad.
En redes anteriores, todos los datos se ejecutaban a través de puntos centrales de hardware, proporcionando un lugar para monitorear conexiones no deseadas o códigos maliciosos. Dado que las redes 5G son más flexibles y distribuidas, no existe un lugar único donde los equipos de seguridad puedan centrar sus esfuerzos de higiene cibernética. Es probable que las empresas tengan que cambiar a soluciones de monitoreo de inteligencia artificial (IA) para compensarlo.
Rebanado de red
Otra característica nueva que introduce 5G es la división de red. La división de red divide las conexiones en porciones separadas, o conexiones virtuales, para dirigir los recursos a varios tipos de tráfico de manera más efectiva. Los protocolos de ciberseguridad tendrán que adaptarse a esta fluidez, ya que diferentes sectores pueden tener diferentes riesgos cibernéticos.
En estas situaciones, las soluciones uniformes que operen sobre la base de un denominador común serán insuficientes. Una única red 5G puede contener múltiples flujos que funcionan de manera diferente, lo que plantea varios tipos de amenazas. Los programas de monitoreo y respuesta de ciberseguridad tendrán que ser igualmente dinámicos y tener en cuenta una gama más amplia de condiciones en una red.
5G requiere nuevos enfoques de ciberseguridad
5G no es intrínsecamente inseguro, pero presenta algunos riesgos nuevos. Si las empresas esperan experimentar todos los beneficios de estas redes, tendrán que tener en cuenta estas nuevas necesidades de ciberseguridad. Cuando sepan los desafíos que enfrentan, podrán responder adecuadamente y utilizar 5G de manera segura.
El panorama de la ciberseguridad está cambiando. A medida que las redes 5G se vuelven más comunes, los estándares de seguridad de la industria tendrán que adaptarse para adaptarse mejor a estas nuevas amenazas. Las empresas deberían empezar a considerar estos cambios ahora para prepararse para el futuro.
GRACIAS A:
Devin Partida